¿Cómo cogí este "vicio"? Pues a través de una amiga, Conchi, que me enseñó una que había hecho con papel y me encantó.
Así empecé mi primera teja. Fue una teja grande, hecha con papel especial para tejas; pocas complicaciones un poquito de relieve y ya está. Resultado: Pues... ahora la miro y pienso: ¡Qué sosa es! Pero tiene el mérito que fue mi primera teja.
Mi segunda teja, fue un poco más elaborada. También utilicé papel pero tenía un poco más de relieve que la primera. Intenté imitar la fachada de la casa del pueblo. Y en realidad se parece muy poco. La hice y la deshice varias veces. Hice las escaleras de la entrada hasta con plastilina. ¡Qué fallo! La plastilina no se puede pintar... La rehice. Las escaleras no quedaron del todo mal. Hasta mi padre colaboró haciendo los palitos de la barandilla de la escalera.
Bueno, tampoco estoy tan satisfecha del resultado de esta teja. Pero también tiene algo especial, como la primera; así que cuando la miro a veces pienso: un día cambiaré las ventanas, pero... no lo tengo claro.
Me entró el gusanillo de las tejas y hasta propuse hacer esta manualidad con los niños de quinto en el cole. Ahí descubrí que no es conveniente utilizar arcilla. Cuando se seca, se abre. Aún así, los niños hicieron tejas muy bonitas.A partir de aquí, empecé a trabajar con tejas pequeñas:
Esta fue mi primera teja pequeña. Quizá fué la primera teja de la que me sentí más satisfecha: Las ventanas y la puerta son de papel, pero lo que rodea las ventanas y la puerta es piedra. Hice un arbolito con pasta de modelar y musgo sintético y me atreví a hacer dos tiestos con flores secas. Y el número de la puerta.Ya está.
Las tejas del tejado son compradas.
Segunda teja:
En esta teja me atreví con la piedra, aunque es una piedra muy desigual. Creo que la cogí de un camino. Ya no utilicé papel. Todo relieve: la puerta, la ventana... Le puse repisa y plantas y un número que me gusta: el 7. Las tejas, mal, están hechas a mano, pero no están bien colocadas. Falta una fila.
Le puse tela en la ventana, imitando una cortina. Y tiene un cartel con mi nombre: Geli.
La siguiente:
Recuerdo lo que me costó hacer el balcón, los palillos se movían, se caían...Ufff! . Empecé por la puerta. Todas las tejas las empiezo por la puerta Y voy subiendo hacia arriba. Lo más sencillo: la puerta, pero hacer la ventana es mucho más laborioso.
Vi una teja en internet con tendedero y me gustó. Así que me puse manos a la obra. Con mucha paciencia conseguí que se mantuviera sin caerse. Y el resultado es éste: me gusta.
Al final siempre me pasa lo mismo: me cuesta acabar la teja. Los detalles: ¿qué le pongo? Pues en esta: un buzón, una silla con las patas un poco torcidas, un tiesto....y la personalicé con el nombre de mi abuela: La Ti María.
Otra más:
¿ Por qué no regalarlas? Es un regalo bonito, creo yo. Pues ésta para mi prima María. En esta teja intenté imitar la fachada de una casa , pero sólo la parte inferior. La empecé en verano de 2012. Le hice un fondo oscuro. Le puse cortinas en la puerta y en la ventana y el número preferido de mi prima: el 6, y la personalicé con su nombre.
La siguiente teja:
En este caso el modelo fue la fachada de una casa que había visto cerca de Ezcaray. La parte de abajo está hecha con piedra plana, piedra de un monte que llaman El Pepino, muy buena para trabajar con ella, ya que es laminada y puedes trocearla con facilidad.
En esta teja introduje una novedad: las persianas. Creo que el resultado fue positivo.
Se la regalé a mi madrina en verano de 2013.
Y esta otra, también del verano del 2013, ha sido la más laboriosa que he hecho hasta ahora. Toda de piedra, piedrita a piedrita. Pero fue tan divertido hacerla... Y como detalle especial: un banco de piedra y un buzón de correos, ya que mi amigo Ángel trabaja en Correos.
Navidades del 2013 entretenidas entre puzzles y tejas. Esta lleva gatito. Se la regalé a Lina y a Juan Carlos.
Mi siguiente teja; Mayo del 2014:
Estoy en ello. Pasito a pasito. A ver lo que sale.
Quiero hacer una teja que no sea totalmente lisa, es decir con la pared rugosa. Para ello, le he dado una base de imprimación con cola blana, y cuando se ha secado, le he añadido la pintura acrílica de color crema. La tercera capa con más relieve.
Una vez que se ha secado he comenzado a hacer la puerta en redondo. Los detalles; bisagras y cerradura, en negro.
La puerta es lo más sencillo, al menos, a mí me lo parece.
Aquí está lo más difícil: la ventana. Algo nuevo, que no había hecho en otras tejas: el cristal. Sencillamente es un plástico entre la tela y la arcilla. Me ha costado. No ha sido fácil y no estoy completamente sastisfecha del resultado.
Ahora las contraventanas:
Después de la ventana y las contraventanas, he hecho la repisa. Le intenté dar un color piedra, pero al final me ha quedado un color gris metalizado. No queda mal, aunque no es el resultado esperado. Después los detalles: las macetas, y en esta se me ocurrió hacer una teja pequeñita al lado izquierdo. Y un poquito de leña en la puerta, con el objetivo de poner detalles un poco diferentes a las demás.
Lo que más me ha costado de esta teja han sido las tejas pequeñitas del tejado. Me quedaban muy curvadas desigualadas... hasta que finalmente y después de darle muchas vueltas y con ayuda de mi cuñada, conseguí que me quedaran mucho mejor dándole una forma mucho más plana, cortándole las esquinas de uno de los lados, y dejándolas secar sobre una barra de labios.
El resultado ha sido este: Como siempre pienso: Ha quedado bien, pero es mejorable.
La siguiente teja: Finales de mayo de 2014. Esta es para Patricia. Y como es maestra he decidido darle tonalidades de color verde ( en defensa de la escuela pública, claro).
He comenzado con algo diferente: le he dado una capa de yeso, dandole un aspecto rugoso. La fachada es blanca.
Estoy utilizando las técnicas del envejecido que me enseñó mi cuñada. Le he dado un tono marrón oscuro a la viga que está sobre la puerta y luego, cuando se ha secado, un tono marrón terracota.
Y con la repisa, he hecho lo mismo: gris claro debajo y gris oscuro encima.
La ventana, esta vez, me salió mucho mejor. Los cuadrados de las ventanas los hice con un molde. La persiana es de un mantelito de los chinos y las cortinas una bata vieja.
A partir de aquí los detalles: los maceteros verdes, y con todo el material que circula por internet, se me ocurrió hacer un árbol en la fachada, con florecitas blancas. La tejas, esta vez me han salido mejor. El resultado me ha gustado. Espero que a ella también le gusta. Solo me falta la dedicatoria y el colgador.
Junio de 2014: La siguienta teja en tonos azulados.


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